jueves, 4 de noviembre de 2010

NOCIONES PRELIMINARES DE ECONOMÍA POLÍTICA.


La economía política - o economía social - es la ciencia de las leyes sociales que rigen la producción y la distribución de los medios materiales que sirven para satisfacer las necesidades humanas.

Las necesidades humanas y los medios de satisfacerlas:

El hombre que vive en una sociedad que se encuentra a un cierto nivel de desarrollo histórico tiene necesidades de diverso orden, tales como la nutrición, el vestido, la vivienda, la educación de los niños, los ocios y otras muchas más.

Parte de dichas necesidades son biológicas, cuya satisfacción es indispensable para vivir; las otras son consecuencia de la vida común de los hombres dentro de la sociedad, el producto de un conjunto de condiciones que designamos con la expresión: cultura de una sociedad dada.

Para satisfacer dichas necesidades, necesitaremos de objetos materiales; generaslmente a estos objetos los denominamos "bienes", los cuales representan la parte real de las necesidades del hombre. Para obtener dichos bienes, siempre deberemos tener la capacidad de obtenerlos, y por esto se habla en economía política del término "medios".

En fin, el hombre tiene "necesidades", por esto busca "bienes", y debe tener los "medios" para conseguirlos.

LA PRODUCCIÓN Y EL TRABAJO

Para generar bienes, es necesario "producirlos" y para producirlos, deberemos utilizar alguna fuerza la cual llamaremos "trabajo". La actividad humana encaminada a la utilización de las reservas y de las fuerzas de la naturaleza con el fin de crear bienes, la designamos con el término "producción", en cuanto a los bienes obtenidos por medio de la actividad los llamaremos "productos" .

La producción es la actividad humana que adapta las reservas y las fuerzas de la naturaleza a las necesidades humanas. Se trata de una actividad consciente e intencional. Y precisamente esta actividad consciente es la que diferencia a los hombres de los animales y a esta actividad la llamaremos "trabajo".


Concepto

Ciencia Social "La relación entre los hombres y sus necesidades bajo un patrón cultural y bajo las diferentes relaciones entre todos los elementos de producción, consumo y distribución. Hacen de la Economía Política, la ciencia social por excelencia".

LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN Y LOS MEDIOS DE CONSUMO

La producción se basa en el trabajo. El hombre se sirve de diversos objetos materiales que llamamos "medios de producción", tales como arados, bestias de carga, máquinas etc. Algunos medios de producción son transformados en el curso del proceso del trabajo y entonces los denominaremos "objetos de trabajo". Al acto de satisfacer las necesidades lo llamaremos consumo y por lo tanto, "los medios de consumo" son las herramientas o las posibilidades que tienen lo hombres para poder realizar sus necesidades.

LA ECONOMÍA POLÍTICA, CIENCIA DE LAS LEYES SOCIALES DE LA ACTIVIDAD ECONÓMICA

EL OBJETO DE LA ECONOMÍA POLÍTICA lo constituyen por lo tanto las leyes sociales de la producción y la distribución. La economía política se ocupa del estudio de las leyes sociales relativas a la creación de bienes y a la forma en que éstos son puestos a disposición de los consumidores, es decir, de los hombres que, con ayuda de estos bienes, satisfacen sus necesidades individuales y colectivas. La actividad humana se repite constantemente y por eso hablamos de procesos de producción y de la distribución del proceso económico.

En el proceso económico se establecen ciertas relaciones más o menos estables entre los hombres, es decir, ciertas relaciones sociales, las relaciones sociales son un tipo definido de reacción constante (es decir que se repite constantemente) de unos hombres con otros, a través de una actividad de un tipo dado. las relaciones se pueden establecer entre ciudadanos, gobernantes y gobernados, poder político y económico etc.

Sociedad

Necesidades, bienes, medios, producción, trabajo, productividad, hombre
Y en general las relaciones se pueden definir como un patrón de hombre, cosas u objetos, hombre.


hombre ----- cosa ----- hombre


"Es así como la relación entre los hombres y sus necesidades bajo un patrón cultural y bajo las interrelaciones entre todos los elementos de producción, consumo y distribución. Hacen de la Economía Política, la ciencia social por excelencia".

Economía política: Definición.

Economía política fue el término original utilizado para el estudio de las relaciones de producción, especialmente entre las tres clases principales de la sociedad capitalista o burguesa: capitalistas, proletarios y terratenientes. En contraposición con las teorías de la fisiocracia, en las cuales la tierra era vista como el origen de toda riqueza, la economía política propuso (primero con Adam Smith) la teoría del valor-trabajo, según la cual el trabajo es la fuente real del valor. Al final del siglo XIX, el término economía política fue paulatinamente abandonado por el término economía, usado por aquellos que buscaban abandonar la visión clasista de la sociedad, reemplazándola por el enfoque matemático, axiomático y avalorativo de los estudios económicos actuales y que concebía el valor originado en la utilidad que el bien generaba en el individuo.

Actualmente, el término economía política se utiliza comúnmente para referirse a estudios interdisciplinarios que se apoyan en la economía, la sociología, el derecho y la ciencia política para entender cómo las instituciones y los entornos políticos influencian la conducta de los mercados. Dentro de la ciencia política, el término se refiere principalmente a las teorías liberales, marxistas, o de otro tipo, que estudian las relaciones entre la economía y el poder político dentro de los estados. Economía política internacional es en cambio una rama de la economía a la que le concierne el comercio y las finanzas internacionales, y las políticas estatales que afectan el intercambio internacional, como las políticas monetarias y fiscales.

Historia del término

El término economía política originalmente significó el estudio de las condiciones bajo las cuales se organizaba la producción en los estados nacionales del recién nacido modo de producción capitalista. El término se utilizó por primera vez en Inglaterra en el siglo XVIII, para reemplazar el enfoque anterior de los fisiócratas franceses. Los principales exponentes de la economía política son: Adam Smith, David Ricardo y Karl Marx.

En la segunda mitad del siglo XIX, algunos teóricos del laissez-faire (libre mercado), comenzaron a argumentar que el estado no debería regular los mercados; que la política y la economía actuaban de acuerdo a diferentes lógicas y que la economía política debía ser reemplazada por dos disciplinas separadas: ciencia política (o teoría social en general) y economía. Este movimiento ha sido visto, particularmente por pensadores marxistas, como uno de los principios de la fragmentación de la ciencia social.

Coincidentemente con el despliegue del liberalismo clásico, y en oposición a él, se desarrollaron las teorías socialistas y comunistas, que sostenían que el modelo promovido por los liberales clásicos (el capitalismo desregulado), era incapaz de distribuir los recursos de la sociedad de manera de evitar que una vasta mayoría permanezca en la miseria.

Algunos socialistas como Thomas Hodgskin consideraron que el capitalismo estaba intrínsecamente relacionado con privilegios que el poder político otorgaba a las clases propietarias y que eliminados esos privilegios no podría haber capitalismo. La evolución de esta corriente daría lugar más tarde al socialismo anarquista, con autores como Pierre-Joseph Proudhon, Josiah Warren o Benjamin Tucker que consideraron una serie de monopolios mediante los cuales el Estado garantizaba el dominio de las clases propietarias sobre las clases no propietarias.

Conceptos centrales de la economía política

La economía política estudia las relaciones que los individuos establecen entre sí para organizar la producción colectiva, particularmente aquellas relaciones que se establecen entre los dueños de los medios de producción y entre quienes no los poseen. Mientras que la economía ortodoxa (o del valor subjetivo) se enfoca en los precios y ve a la producción y al consumo como «efectos» de éstos, la economía política ve a la actividad económica como el resultado de las necesidades de supervivencia y reproducción del ser humano articulada a una comunidad y a sus determinaciones legales, técnico-científicas y culturales. La división entre «valor de uso» y «valor de cambio» (distinción establecida con claridad por Marx en El Capital), establece una separación entre lo que hoy es conocido como «valor» y «precio». Desde la perspectiva de la Economía Política, el "valor" es la expresión del trabajo incorporado a la mercancía y el precio es la tasación de ese valor que hace el mercado. Estas categorías contrastan con la total identificación del valor con el precio en las escuelas del valor subjetivo.

El intercambio privado se produce en el mercado y está basado en un marco legal que valida la propiedad privada. Este sector se denomina sector privado. Cuando el gobierno interviene en la economía de mercado, a través de políticas o de intercambios directos, se denomina sector público.

Disciplinas relacionadas con la economía política

Paradigmas generales de la economía política

Las grandes escuelas de la economía política se dividen principalmente en dos paradigmas: el paradigma de la distribución y el paradigma de la producción. Estos paradigmas pueden estar relacionados, particularmente en los extremos. Las teorías basadas en el paradigma de la distribución discuten fundamentalmente sobre cómo deben distribuirse los costos y beneficios sociales, así como los costos y beneficios del capital. Algunas de estas teorías son: libertarianismo, liberalismo, conservadurismo, socialismo y comunismo. Las teorías enmarcadas en el paradigma de la producción se preocupan por los fundamentos y las bases sobre las cuales la sociedad decide qué producir y de qué forma. Algunas teorías de este paradigma son: individualismo, comunitarismo y colectivismo.kioto

EN QUÉ CONSISTE EL PRINCIPIO DE LA ESCASEZ?

Los problemas de Qué, Cómo y Para Quién, no constituirían ninguna dificultad si los recursos fueran ilimitados, si se pudiesen producir infinitas cantidades de cada producto o si las necesidades humanas estuvieran totalmente satisfechas, no importando entonces que se fabricase demasiada cantidad de una determinada cosa, ni que el trabajo y los materiales se combinasen o no adecuadamente a las funciones de producción.

Como todo el mundo podría tener tantos bienes como quisiera de cada cosa, no importaría el reparto de los bienes entre los distintos individuos y familias, lamentablemente, los recursos no son limitados y entonces debemos economizar y ser eficientes ya que los recursos no son ilimitados.

En economía, el principio de escasez, se refiere a la cantidad limitada de recursos que poseen las naciones, para cumplir con sus objetivos de igualdad y desarrollo.

LA GLOBALIZACIÓN Y LA SOLIDARIDAD

El sistema internacional de Estados se encuentra en el fin de siglo en una situación contradictoria. Existen los procedimientos y los medios técnicos que facilitan una relación estrecha entre los países y las sociedades.

Tanto el comercio como las vinculaciones científicas y culturales se pueden realizar de forma rápida y con alto grado de conocimiento y transparencia.

Pero las relaciones económicas de poder del sistema internacional, o sea, la economía política global define jerárquicamente en qué sitio se encuentran los Estados y regiones del planeta. Estas relaciones de poder económico y político tienen consecuencias graves para sectores de la sociedad mundial que la acción solidaria trata de paliar y/o modificar.

Es una tarea compleja establecer unas relaciones solidarias entre los países centrales (en términos científicos-comerciales-políticos y militares) y los países periféricos (los vagamente denominados del Sur o Tercer Mundo) que tienen menos desarrollo científico, disfunciones entre su riqueza natural y sus capacidades de explotación y gestión comercial de las mismas, y Estados poco o nada consolidados.

El objetivo solidario es todavía más complicado si se tiene en cuenta que el mundo no está dividido nítidamente entre el Norte y el Sur, sino que hay un solo sistema internacional de Estados y un mercado global único con múltiples jerarquías e interrelaciones.

Dentro de ellos hay Estados con diferentes grados de poder y debilidad, y actores no estatales que desarrollan estrategias desde dentro y desde fuera de los Estados, como son las empresas transnacionales de producción de bienes y de actividades financieras, las compañías de seguros y las auditorias.


El llamado Norte es, en realidad, un conglomerado de grupos e intereses.

Por otra parte, las sociedades afectadas por la pobreza y sus efectos en las que se pretende ejercer la acción solidaria no son entidades pasivas. Por el contrario, tienen procesos históricos, características particulares (por ejemplo, diferentes lenguas, etnias, identidades nacionales) y relaciones internas de poder.

El sistema colonial y el neocolonial o imperialista (cuando ya funcionaban Estados soberanos en la periferia) impuso a las sociedades periféricas relaciones internas y estructuras de gestión. Se generaron alianzas y élites que construían sus espacios y sus lazos de unión con las metrópolis.

Ese doble movimiento de poder hacia dentro (generalmente autoritario y corrupto) y alianza hacia fuera con el poder en Europa o EEUU se ha prolongado hasta ahora.

En países como la República Democrática del Congo (ex-Zaire) hay una secuencia de alianza local con los centros externos de poder que van desde la época colonial hasta Kabila, pasando por Mobutu. Estos poderes locales son generalmente un impedimento antes que una ayuda para establecer relaciones solidarias.

Las mediaciones entre los actores que desean ejercer la acción solidaria en los países centrales y en los periféricos, y los que deben recibirla hay, por lo tanto, muchas mediaciones encarnadas tanto en actores estatales como no estatales.

La mundialización de las relaciones económicas favorece la comunicación entre ellos: se conocen con más rapidez los problemas, hay más posibilidades de actuar coordinadamente.

Pero, al mismo tiempo, las posibles soluciones de las cuestiones no pueden ser abordadas sólo en escalas nacionales o sólo a dos bandas (entre donante y beneficiado). La mundialización obliga a estrategias que miren hacia adentro pero tengan en consideración las circunstancias globales.

La globalización ha sido analizada en la última década por algunos autores como una estructura omnipotente. Los ultraliberales económicos la consideran como un punto de inflexión a partir del cual se produce el triunfo casi absoluto del mercado libre por encima de otras opciones.

Desde la izquierda, algunos analistas consideran que es un triunfo del sistema capitalista que parece dejar pocos resquicios de resistencia. Curiosamente, un punto de acuerdo implícito entre ambos sectores es la solidaridad: los ultraliberales la consideran necesaria para paliar las crisis humanitarias y atender a los sectores que no son suficientemente dinámicos o no han sabido adaptarse a las reglas del mercado.

Parte de la izquierda ve necesaria la solidaridad como una forma de mantener los valores morales y atender a las víctimas de la globalización.

Autores como James Petras consideran que la solidaridad es, en este punto, una coartada que sirve a unos para apaciguar a las víctimas y a otros para cooperar en esa tarea de forma consciente o inconsciente y, además, obtener un provecho de la situación.

En realidad, los problemas de los que se ocupa la solidaridad -englobados en la pobreza y sus manifestaciones, las crisis humanitarias, y las violaciones de derechos humanos- no pertenecen solamente al ámbito del denominado Tercer Mundo. Así, por ejemplo, la pobreza no es un problema que afecta sólo al Sur, sino que se trata de una realidad presente en los países centrales.

Estructuralmente, la destrucción de empleo y la creciente exclusión se manifesta tanto en Europa y EEUU a través de los sin (sin trabajo, sin papeles para ser ciudadanos, sin educación, etc.) como en la periferia con la precarización del trabajo, la incorporación de desempleados agrícolas y urbanos al sistema del narcotráfico, las migraciones o los niños de la calle.

Ejercer la acción solidaria, por lo tanto, supone tener que descifrar un código y una serie de mapas sociales, políticos y económicos.

Es preciso detectar a los mediadores y conocer sus formas de actuar. Un proyecto solidario en un país periférico debe ser realizado teniendo en cuenta las políticas del Banco Mundial hacia la región, las tensiones internas entre los actores locales y los intereses de las élites.

Las luchas de intereses de las comunidades indígenas mexicanas entre sí en Chiapas alteran la visión mítica que se tuvo en el primer momento que surgieron los Zapatistas. Entonces parecía que era la vanguardia encarnada por el Subcomandante Marcos contra el gobierno de México y sus aliados internacionales. Ahora surgen datos de que es así pero, además, hay pugnas internas que, por otra parte, sería raro que no existiesen.

Actuar solidariamente implica también adoptar posiciones políticas que pueden ser duramente criticadas porque ya no se trata de compasión ni caridad sino que la solidaridad expresada en proyectos de desarrollo, denuncia sobre violaciones de derechos humanos o acción humanitaria de emergencia tiene impacto y consecuencias que, en algunos casos, son consideradas precisamente opuestas al efecto benéfico que se quería lograr.

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